miércoles, 10 de mayo de 2017

TORTURA

Nada ha cambiado.
El cuerpo es doloroso,
tiene que comer y respirar, y dormir,
tiene una piel delgada y justo debajo de ella, sangre;
tiene una considerable cantidad de dientes y uñas,
sus huesos son frágiles, sus articulaciones moldeables.
En las torturas, se tiene en cuenta todo eso.

Nada ha cambiado.
El cuerpo tiembla como temblaba
antes y después de la fundación de Roma,
en el siglo veinte antes y después de Cristo;
las torturas son como eran, sólo la Tierra se ha hecho más pequeña,
y cualquier cosa que pasa sucede en la casa del vecino.

Nada ha cambiado.
Únicamente hay más gente,
junto a antiguas culpas aparecieron nuevas,
manipuladas, reales, momentáneas y no culpas,
pero el grito con el que el cuerpo responde por ellas
era, es y será un grito de inocencia,
según una escala y un registro eternos.

Nada ha cambiado.
O sólo los modales, las ceremonias, los bailes.
El movimiento de las manos protegiendo la cabeza
sigue, no obstante, siendo el mismo.
El cuerpo se retuerce, forcejea, convulsiona;
cae derribado, contrae las rodillas,
se amorata, se hincha, babea y sangra.

Nada ha cambiado.
Excepto el curso de los ríos,
la línea de los bosques, de las costas, de los desiertos y de los glaciares.
Entre estos paisajes el alma vaga,
desaparece, regresa, se acerca, se aleja,
extraña para sí misma, inasible,
una vez segura, otra insegura, de su existencia,
mientras que el cuerpo está y está y está
y no tiene dónde meterse.



Wislawa Szymborska. (Traducción: Abel A.Murcia)

sábado, 18 de marzo de 2017

Morandi



Hablo de la quietud, el silencio
del bol de centro hecho de porcelana, el vaso, el jarrón.
Hablo del espacio, que tiene un solo lado,
sin respuesta y abandonado a la aridez.
Hablo de la pintura, de la forma, del vacío
del que son centinelas estos objetos, y desde el cual se alzan.
Hablo del pecado, gota roja, gota blanca,
su torcedura y su curva, que es azul.
Hablo de botellas y ruina,
de lo que mostramos a la oscuridad, y para qué.

De  Charles Wright. Traducido por Adalber Salas Hernández.

domingo, 24 de agosto de 2014

58:318

el amor es un sitio
& a través de ese sitio del
amor se mueven
(con brillo de sosiego)
todos los sitios

el sí es un mundo
& en este mundo del
sí viven
(cuidadosamente ovillados)
todos los mundos

De E. E. Cummings. Traducción de Ulalume González de León

sábado, 27 de julio de 2013

No hay mayor tragedia

No hay mayor tragedia que la igual intensidad, en la misma alma o el mismo hombre, del sentimiento intelectual y del sentimiento moral. Para que un hombre pueda ser distintivamente y absolutamente moral, tiene que ser un poco estúpido. Para que un hombre pueda ser absolutamente intelectual, tiene que ser un poco inmoral. No sé qué juego o ironía de las cosas condena al hombre a la imposibilidad de esta dualidad en grande. Para mi mal, ella se da en mí. Así, por tener dos virtudes, nunca pude hacer nada de mí. No fue el exceso de una cualidad sino el exceso de dos, lo que me mató para la vida.

Barón de Teive.

martes, 28 de mayo de 2013


                                     en el borde se deshacen las miradas

Sé Que Piensas en Mí

Sé que piensas en mí
porque los ojos se te van para adentro
y tienes detenida en los labios
una sonrisa que sangra largamente
Pero estás lejos
y lo que piensas
no puede penetrarme
yo te grito Ven
abre mi soledad en dos
y mueve en ella el canto
haz girar este mundo detenido
Yo te digo Ven
déjame nacer sobre la tierra.

De Homero Aridjis

martes, 7 de mayo de 2013

Tanto Como Puedas

Aún si no puedes ordenar
tu vida como quieres,
al menos intenta
no degradarla
en el demasiado contacto con el mundo,
con la demasiada actividad
y las demasiadas palabras. 
No la degrades llevándola de un sitio a otro,
sometiéndola a la cotidiana estupidez
de las fiestas y las relaciones sociales,
hasta que llegue a convertirse en una carga.

De Konstantinos Kavafis. 1905.