sábado, 14 de abril de 2012
Lo que hay que decir
Por qué guardo silencio, demasiado tiempo,
sobre lo que es manifiesto y se utilizaba
en juegos de guerra a cuyo final, supervivientes,
solo acabamos como notas a pie de página.
Es el supuesto derecho a un ataque preventivo
el que podría exterminar al pueblo iraní,
subyugado y conducido al júbilo organizado
por un fanfarrón,
porque en su jurisdicción se sospecha
la fabricación de una bomba atómica.
Pero ¿por qué me prohíbo nombrar
a ese otro país en el que
desde hace años —aunque mantenido en secreto—
se dispone de un creciente potencial nuclear,
fuera de control, ya que
es inaccesible a toda inspección?
El silencio general sobre ese hecho,
al que se ha sometido mi propio silencio,
lo siento como gravosa mentira
y coacción que amenaza castigar
en cuanto no se respeta;
"antisemitismo" se llama la condena.
Ahora, sin embargo, porque mi país,
alcanzado y llamado a capítulo una y otra vez
por crímenes muy propios
sin parangón alguno,
de nuevo y de forma rutinaria, aunque
enseguida calificada de reparación,
va a entregar a Israel otro submarino cuya especialidad
es dirigir ojivas aniquiladoras
hacia donde no se ha probado
la existencia de una sola bomba,
aunque se quiera aportar como prueba el temor...
digo lo que hay que decir.
¿Por qué he callado hasta ahora?
Porque creía que mi origen,
marcado por un estigma imborrable,
me prohibía atribuir ese hecho, como evidente,
al país de Israel, al que estoy unido
y quiero seguir estándolo.
¿Por qué solo ahora lo digo,
envejecido y con mi última tinta:
Israel, potencia nuclear, pone en peligro
una paz mundial ya de por sí quebradiza?
Porque hay que decir
lo que mañana podría ser demasiado tarde,
y porque —suficientemente incriminados como alemanes—
podríamos ser cómplices de un crimen
que es previsible, por lo que nuestra parte de culpa
no podría extinguirse
con ninguna de las excusas habituales.
Lo admito: no sigo callando
porque estoy harto
de la hipocresía de Occidente; cabe esperar además
que muchos se liberen del silencio, exijan
al causante de ese peligro visible que renuncie
al uso de la fuerza e insistan también
en que los gobiernos de ambos países permitan
el control permanente y sin trabas
por una instancia internacional
del potencial nuclear israelí
y de las instalaciones nucleares iraníes.
Solo así podremos ayudar a todos, israelíes y palestinos,
más aún, a todos los seres humanos que en esa región
ocupada por la demencia
viven enemistados codo con codo,
odiándose mutuamente,
y en definitiva también ayudarnos.
De Günter Grass.
sobre lo que es manifiesto y se utilizaba
en juegos de guerra a cuyo final, supervivientes,
solo acabamos como notas a pie de página.
Es el supuesto derecho a un ataque preventivo
el que podría exterminar al pueblo iraní,
subyugado y conducido al júbilo organizado
por un fanfarrón,
porque en su jurisdicción se sospecha
la fabricación de una bomba atómica.
Pero ¿por qué me prohíbo nombrar
a ese otro país en el que
desde hace años —aunque mantenido en secreto—
se dispone de un creciente potencial nuclear,
fuera de control, ya que
es inaccesible a toda inspección?
El silencio general sobre ese hecho,
al que se ha sometido mi propio silencio,
lo siento como gravosa mentira
y coacción que amenaza castigar
en cuanto no se respeta;
"antisemitismo" se llama la condena.
Ahora, sin embargo, porque mi país,
alcanzado y llamado a capítulo una y otra vez
por crímenes muy propios
sin parangón alguno,
de nuevo y de forma rutinaria, aunque
enseguida calificada de reparación,
va a entregar a Israel otro submarino cuya especialidad
es dirigir ojivas aniquiladoras
hacia donde no se ha probado
la existencia de una sola bomba,
aunque se quiera aportar como prueba el temor...
digo lo que hay que decir.
¿Por qué he callado hasta ahora?
Porque creía que mi origen,
marcado por un estigma imborrable,
me prohibía atribuir ese hecho, como evidente,
al país de Israel, al que estoy unido
y quiero seguir estándolo.
¿Por qué solo ahora lo digo,
envejecido y con mi última tinta:
Israel, potencia nuclear, pone en peligro
una paz mundial ya de por sí quebradiza?
Porque hay que decir
lo que mañana podría ser demasiado tarde,
y porque —suficientemente incriminados como alemanes—
podríamos ser cómplices de un crimen
que es previsible, por lo que nuestra parte de culpa
no podría extinguirse
con ninguna de las excusas habituales.
Lo admito: no sigo callando
porque estoy harto
de la hipocresía de Occidente; cabe esperar además
que muchos se liberen del silencio, exijan
al causante de ese peligro visible que renuncie
al uso de la fuerza e insistan también
en que los gobiernos de ambos países permitan
el control permanente y sin trabas
por una instancia internacional
del potencial nuclear israelí
y de las instalaciones nucleares iraníes.
Solo así podremos ayudar a todos, israelíes y palestinos,
más aún, a todos los seres humanos que en esa región
ocupada por la demencia
viven enemistados codo con codo,
odiándose mutuamente,
y en definitiva también ayudarnos.
De Günter Grass.
domingo, 25 de marzo de 2012
Los más raros
no es frecuente verlos
porque donde hay multitud
no están
ellos.
esos tipos raros no son
muchos,
pero de ellos
provienen
los pocos
cuadros buenos
las pocas
buenas sinfonías
los pocos
buenos libros
y otras obras.
y de los
mejores tipos
raros
quizá nada.
ellos son
sus propios
cuadros
sus propios
libros
su propia
música
su propia
obra.
a veces me parece
verlos;
por ejemplo
cierto
viejo
sentado en
cierto banco
de un cierta modo
o
un rostro fugaz
en un automóvil
que pasa
en dirección
contraria
o
un cierto movimiento
en las manos
del chico o la chica
del supermercado
mientras meten
la compra
en las bolsas.
a veces
es incluso alguien
con el que has
estado viviendo
algún
tiempo:
notas
una
mirada
de rápida iluminación
que nunca
le habías visto
antes.
a veces
sólo notarás
su
existencia
repentinamente
en un
vívido
recuerdo.
algunos meses
algunos años
después de que se hayan
ido.
recuerdo
a uno:
tenía unos
veinte años
iba borracho a
las 10 de la mañana
se miraba en un
espejo
resquebrajado
de Nueva Orleans
un rostro soñador
contra los
muros
del mundo.
¿qué
ha sido
de mí?
De Charles Bukowski.
porque donde hay multitud
no están
ellos.
esos tipos raros no son
muchos,
pero de ellos
provienen
los pocos
cuadros buenos
las pocas
buenas sinfonías
los pocos
buenos libros
y otras obras.
y de los
mejores tipos
raros
quizá nada.
ellos son
sus propios
cuadros
sus propios
libros
su propia
música
su propia
obra.
a veces me parece
verlos;
por ejemplo
cierto
viejo
sentado en
cierto banco
de un cierta modo
o
un rostro fugaz
en un automóvil
que pasa
en dirección
contraria
o
un cierto movimiento
en las manos
del chico o la chica
del supermercado
mientras meten
la compra
en las bolsas.
a veces
es incluso alguien
con el que has
estado viviendo
algún
tiempo:
notas
una
mirada
de rápida iluminación
que nunca
le habías visto
antes.
a veces
sólo notarás
su
existencia
repentinamente
en un
vívido
recuerdo.
algunos meses
algunos años
después de que se hayan
ido.
recuerdo
a uno:
tenía unos
veinte años
iba borracho a
las 10 de la mañana
se miraba en un
espejo
resquebrajado
de Nueva Orleans
un rostro soñador
contra los
muros
del mundo.
¿qué
ha sido
de mí?
De Charles Bukowski.
martes, 28 de febrero de 2012
CANTAR XLV
Con usura
ningún hombre habita en casa de buena piedra,
cada bloque labrado adecuadamente
para que el diseño pueda cubrir el rostro;
con usura
ningún hombre tiene un paraíso pintado en el muro de su iglesia,
Harpes et luz,
donde la virgen reciba la buena nueva
y desde su incisión proyecte su aureola;
con usura
ningún hombre ha visto a Gonzaga, sus herederos y concubinas,
ni hay pintura hecha para durar o vivir con ella
sino sólo para venderse, venderse con avidez;
con usura, pecado contra natura,
tu pan es siempre más añejo, como un trapo,
seco como papel,
sin trigo de la montaña o harina fuerte;
con usura el trazo crece burdo,
sin demarcación rigurosa,
y el hombre no encuentra sitio donde morar.
La piedra es sustraída al escultor,
el telar al tejedor.
CON USURA
no llega lana al mercado,
las ovejas no entregan ganancia alguna, con usura.
La usura es un tumor, la usura
afloja la aguja en la mano de la sirvienta
y detiene la agudeza del hilandero.
Pietro Lombardo fue ajeno a la usura;
también Piero della Francesca o Zuan Bellin;
no por usura fue pintada “La Calumnia”.
Angélico no ha llegado por la usura; tampoco Ambrogio Praedis
ni iglesia en cuya piedra se haya escrito: Adamo me fecit.
No por usura St. Trophime,
no por usura Saint Hilaire.
La usura trae herrumbre al cincel,
pudre al artesano y su oficio,
mengua el telar
y nadie aprende con ella a bordar oro en su estandarte;
el azur ha contraído cáncer por la usura; el carmesí queda sin costura
y no hay esmeralda digno de un Memling.
La usura mata al niño en el vientre,
impide el cortejo del amante,
consume de parálisis el lecho, yace entre los jóvenes novios.
CONTRA NATURAM
Eleusis se ha infestado de rameras;
los cadáveres son preparados para el banquete
por mandato de la usura.
Ezra Pound. Los Cantares. (traducción de Armando Roa)
ningún hombre habita en casa de buena piedra,
cada bloque labrado adecuadamente
para que el diseño pueda cubrir el rostro;
con usura
ningún hombre tiene un paraíso pintado en el muro de su iglesia,
Harpes et luz,
donde la virgen reciba la buena nueva
y desde su incisión proyecte su aureola;
con usura
ningún hombre ha visto a Gonzaga, sus herederos y concubinas,
ni hay pintura hecha para durar o vivir con ella
sino sólo para venderse, venderse con avidez;
con usura, pecado contra natura,
tu pan es siempre más añejo, como un trapo,
seco como papel,
sin trigo de la montaña o harina fuerte;
con usura el trazo crece burdo,
sin demarcación rigurosa,
y el hombre no encuentra sitio donde morar.
La piedra es sustraída al escultor,
el telar al tejedor.
CON USURA
no llega lana al mercado,
las ovejas no entregan ganancia alguna, con usura.
La usura es un tumor, la usura
afloja la aguja en la mano de la sirvienta
y detiene la agudeza del hilandero.
Pietro Lombardo fue ajeno a la usura;
también Piero della Francesca o Zuan Bellin;
no por usura fue pintada “La Calumnia”.
Angélico no ha llegado por la usura; tampoco Ambrogio Praedis
ni iglesia en cuya piedra se haya escrito: Adamo me fecit.
No por usura St. Trophime,
no por usura Saint Hilaire.
La usura trae herrumbre al cincel,
pudre al artesano y su oficio,
mengua el telar
y nadie aprende con ella a bordar oro en su estandarte;
el azur ha contraído cáncer por la usura; el carmesí queda sin costura
y no hay esmeralda digno de un Memling.
La usura mata al niño en el vientre,
impide el cortejo del amante,
consume de parálisis el lecho, yace entre los jóvenes novios.
CONTRA NATURAM
Eleusis se ha infestado de rameras;
los cadáveres son preparados para el banquete
por mandato de la usura.
Ezra Pound. Los Cantares. (traducción de Armando Roa)
viernes, 13 de enero de 2012
Prospecto
Soy un tranquilizante.
Funciono en casa,
Soy eficaz en la oficina,
me siento en los exámenes,
Comparezco ante los tribunales,
pego cuidadosamente las tazas rotas:
sólo tienes que tomarme,
disolverme bajo la lengua,
tragarme,
sólo tienes que beber un poco de agua.
Sé qué hacer con la desgracia,
cómo sobrellevar una mala noticia,
disminuir la injusticia,
iluminar la ausencia de Dios,
escoger un sombrero de luto que quede bien con una cara.
A qué esperas,
confía en la piedad química.
Eres todavía una mujer joven,
deberías sentar la cabeza de algún modo.
¿Quién ha dicho
que la vida hay que vivirla arriesgadamente?
Entrégame tu abismo,
lo cubriré de sueño,
me estarás agradecida
por haber caído de pies.
Véndeme tu alma.
No habrá más comprador.
Ya no hay otro demonio.
De Wislawa Szymborska. Versión de Abel A. Murcia.
Funciono en casa,
Soy eficaz en la oficina,
me siento en los exámenes,
Comparezco ante los tribunales,
pego cuidadosamente las tazas rotas:
sólo tienes que tomarme,
disolverme bajo la lengua,
tragarme,
sólo tienes que beber un poco de agua.
Sé qué hacer con la desgracia,
cómo sobrellevar una mala noticia,
disminuir la injusticia,
iluminar la ausencia de Dios,
escoger un sombrero de luto que quede bien con una cara.
A qué esperas,
confía en la piedad química.
Eres todavía una mujer joven,
deberías sentar la cabeza de algún modo.
¿Quién ha dicho
que la vida hay que vivirla arriesgadamente?
Entrégame tu abismo,
lo cubriré de sueño,
me estarás agradecida
por haber caído de pies.
Véndeme tu alma.
No habrá más comprador.
Ya no hay otro demonio.
De Wislawa Szymborska. Versión de Abel A. Murcia.
La habitación del suicida
Seguramente crees que la habitación estaba vacía.
Pues no. Había tres sillas bien firmes.
Una lámpara buena contra la oscuridad.
Un escritorio, en el escritorio una cartera, periódicos.
Un buda despreocupado. Un cristo pensativo.
Siete elefantes para la buena suerte y en el cajón una agenda.
¿Crees que no estaban en ella nuestras direcciones?
Seguramente crees que no había libros, cuadros ni discos.
Pues sí. Había una reanimante trompeta en unas manos negras.
Saskia con una flor cordial.
Alegría, divina chispa.
Odiseo sobre el estante durmiendo un sueño reparador
tras las fatigas del canto quinto.
Moralistas,apellidos estampados con sílabas doradas
sobre lomos bellamente curtidos.
Los políticos justo al lado se mantenían erguidos.
No parecía que de esta habitación no hubiera salida,
al menos por la puerta,
o que no tuviera alguna perspectiva, al menos desde la ventana.
Las gafas para ver a lo lejos estaban en el alféizar.
Zumbaba una mosca, o sea que aún vivía.
Seguramente crees que cuando menos la carta algo aclaraba.
Y si yo te dijera que no había ninguna carta.
Tantos de nosotros, amigos, y todos cupimos
en un sobre vacío apoyado en un vaso.
de Wislawa Szymborska.
Pues no. Había tres sillas bien firmes.
Una lámpara buena contra la oscuridad.
Un escritorio, en el escritorio una cartera, periódicos.
Un buda despreocupado. Un cristo pensativo.
Siete elefantes para la buena suerte y en el cajón una agenda.
¿Crees que no estaban en ella nuestras direcciones?
Seguramente crees que no había libros, cuadros ni discos.
Pues sí. Había una reanimante trompeta en unas manos negras.
Saskia con una flor cordial.
Alegría, divina chispa.
Odiseo sobre el estante durmiendo un sueño reparador
tras las fatigas del canto quinto.
Moralistas,apellidos estampados con sílabas doradas
sobre lomos bellamente curtidos.
Los políticos justo al lado se mantenían erguidos.
No parecía que de esta habitación no hubiera salida,
al menos por la puerta,
o que no tuviera alguna perspectiva, al menos desde la ventana.
Las gafas para ver a lo lejos estaban en el alféizar.
Zumbaba una mosca, o sea que aún vivía.
Seguramente crees que cuando menos la carta algo aclaraba.
Y si yo te dijera que no había ninguna carta.
Tantos de nosotros, amigos, y todos cupimos
en un sobre vacío apoyado en un vaso.
de Wislawa Szymborska.
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